Un poco de presión puede ayudarte a concentrarte y a sacar adelante un proyecto. El problema llega cuando esa presión no baja nunca. Cuando terminas el día agotado, duermes mal, te duele la cabeza y tienes la sensación de que, hagas lo que hagas, no llegas a todo.
Eso es estrés laboral, y es mucho más frecuente de lo que parece.
Qué es el estrés laboral
El estrés laboral aparece cuando las exigencias del trabajo superan durante mucho tiempo los recursos que tienes para afrontarlas: tiempo, energía, apoyo, control sobre lo que haces. El cuerpo se pone en modo esfuerzo y, si no encuentra momentos para recuperarse, la tensión se acumula.
No es lo mismo que la ansiedad laboral, que se alimenta más del miedo y la anticipación, aunque a menudo van de la mano.
Síntomas del estrés laboral
Físicos:
- Cansancio que no se recupera con el descanso.
- Tensión en cuello, hombros y espalda; dolores de cabeza.
- Problemas digestivos o cambios en el apetito.
- Dificultad para dormir o sueño poco reparador.
Emocionales y de conducta:
- Irritabilidad y poca paciencia, en el trabajo y en casa.
- Dificultad para concentrarte o para tomar decisiones.
- Sensación constante de prisa y de no llegar.
- Necesidad de desconectar con pantallas, comida o alcohol.
- Dejar de lado lo que te gusta porque «no tienes tiempo».
Si al llegar a casa explotas por cualquier cosa, te puede ayudar leer por qué explotas al llegar a casa.
Causas del estrés en el trabajo
Suele haber una mezcla de factores. Del entorno: exceso de carga, plazos imposibles, falta de control sobre tu trabajo, poco reconocimiento, conflictos o inseguridad. Y personales: una exigencia muy alta, la dificultad para delegar o decir que no, la sensación de que tu valor depende de lo que produces.
Por eso dos personas en el mismo puesto pueden vivirlo de forma muy distinta, y por eso cambiar solo de tareas o tomarse unas vacaciones no siempre basta.
Cuándo deja de ser normal
- Cuando no baja aunque descanses un fin de semana o unas vacaciones.
- Cuando dura semanas o meses.
- Cuando afecta a tu salud, a tu sueño o a tus relaciones.
- Cuando empiezas a sentir que ya no puedes más o que todo te da igual.
En ese último punto, el estrés puede estar convirtiéndose en burnout laboral.
Qué puedes hacer
- Haz visible la carga. Escribe todo lo que tienes entre manos. A veces ver la lista entera ayuda a priorizar y a pedir apoyo.
- Pon límites. Horarios de desconexión, pausas reales, decir «esto no puedo asumirlo ahora».
- Recupera a lo largo del día, no solo al final: respirar, moverte, salir unos minutos.
- Cuida lo básico: sueño, comida y movimiento son la base sobre la que se sostiene todo lo demás.
- Mira tu exigencia. ¿De dónde viene la necesidad de poder con todo? Ahí suele estar la clave.
Cuándo pedir ayuda
Si el estrés laboral se ha vuelto tu forma de vivir, si te está pasando factura en la salud o en tus relaciones, hablarlo con una psicóloga puede ayudarte a recuperar energía y a construir otra relación con el trabajo y con la exigencia. Puedes ver cómo trabajo. Si eres empresa, también imparto talleres de gestión del estrés laboral.
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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas del estrés laboral?
Cansancio persistente, tensión muscular, dolores de cabeza, problemas digestivos y de sueño, irritabilidad, dificultad para concentrarte y sensación de no llegar a todo.
¿Qué causa el estrés laboral?
Suele combinar factores del entorno (exceso de carga, falta de control, poco reconocimiento, conflictos) con factores personales, como una exigencia muy alta o la dificultad para poner límites.
¿Cuándo el estrés laboral deja de ser normal?
Cuando no baja aunque descanses, dura semanas, afecta a tu salud, a tu sueño o a tus relaciones, o te hace sentir que ya no puedes más.
¿Qué diferencia hay entre estrés laboral y burnout?
El estrés es sensación de exceso. El burnout es un agotamiento sostenido con distancia del trabajo y sensación de ineficacia, que puede aparecer cuando el estrés se mantiene mucho tiempo.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta psicológica.
Escrito por Claudia Pascual, psicóloga general sanitaria (colegiada M-38404) y psicoterapeuta integrativa-relacional en Madrid. Publicado el 16 oct 2026.




