Es domingo por la tarde y ya notas el nudo en el estómago. El lunes abres el correo con el corazón acelerado. Revisas tres veces un mensaje antes de enviarlo. Por la noche, en la cama, repasas la reunión de mañana una y otra vez.

No es que seas débil ni que no valgas para tu trabajo. Puede que lo que sientes tenga un nombre: ansiedad laboral.

Qué es la ansiedad laboral

Es el malestar que aparece cuando el trabajo se vive como una amenaza. No hace falta que el trabajo sea objetivamente terrible: basta con que, por dentro, se active una alarma constante. Miedo a equivocarte, a no estar a la altura, a decepcionar, a perder el puesto, a lo que pueda pasar.

A diferencia del estrés laboral, que tiene más que ver con el exceso de carga, la ansiedad laboral se alimenta sobre todo del miedo y de la anticipación. Con frecuencia aparecen juntos.

Síntomas de la ansiedad laboral

En el cuerpo:

  • Nudo en el estómago, náuseas o digestiones pesadas antes de ir a trabajar.
  • Palpitaciones, opresión en el pecho o sensación de falta de aire.
  • Tensión en cuello, hombros y mandíbula.
  • Dificultad para dormir o despertarte pensando en el trabajo.

En la mente y las emociones:

  • Preocupación constante, incluso fuera del horario laboral.
  • Miedo intenso a equivocarte o a ser juzgado.
  • Irritabilidad, sensación de estar siempre en guardia.
  • Necesidad de revisarlo todo varias veces para quedarte tranquilo.
  • Evitar llamadas, correos o reuniones que te generan tensión.

Si te reconoces sobre todo en la parte física, aquí tienes más sobre los síntomas físicos de la ansiedad.

«No es el trabajo lo que te pesa. Es todo lo que te exiges mientras lo haces».

Por qué aparece

Hay causas externas: cargas de trabajo excesivas, falta de claridad, jefes o entornos poco cuidados, inestabilidad. Y hay una parte interna que muchas veces pesa igual o más: una exigencia muy alta, la necesidad de tenerlo todo bajo control, la dificultad para decir que no o la sensación de que tu valor depende de rendir.

Cuando esa parte interna está muy activa, cualquier error se vive como una catástrofe y cualquier silencio del jefe como una señal de peligro. El cuerpo no distingue entre un riesgo real y uno imaginado: reacciona igual.

Qué puedes hacer

  1. Ponle nombre. «Esto es ansiedad. Mi cuerpo está en alerta». Nombrarlo ayuda a no confundir la sensación con la realidad.
  2. Pon límites concretos. Un horario para mirar el correo, el móvil fuera del dormitorio, no contestar mensajes de trabajo de noche.
  3. Baja la activación a lo largo del día. Pausas breves, respirar soltando el aire despacio, moverte. No esperes al final del día para soltar tensión.
  4. Revisa tu diálogo interno. ¿Te hablas como hablarías a un compañero que lo está pasando mal?
  5. Habla con alguien. Contarlo reduce la sensación de estar solo con ello.

Cuándo pedir ayuda

Si la ansiedad por el trabajo te acompaña durante semanas, te quita el sueño, afecta a tus relaciones o empiezas a evitar situaciones, merece la pena hablarlo con un profesional. Si notas además un agotamiento que no se va ni con vacaciones, quizá te interese leer sobre el burnout laboral.

En terapia trabajamos lo que se activa por dentro: de dónde viene esa exigencia, qué miedo hay debajo y cómo responder de otra forma, cuidando también el cuerpo. Puedes ver cómo trabajo. Y si lo que buscas es un taller para tu equipo, también acompaño a empresas en gestión del estrés laboral.

¿Te ha resonado?

Hablemos sin compromiso

Una llamada gratuita de 15 minutos para conocernos y ver si puedo acompañarte.

Reservar llamada

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad laboral?

Preocupación constante por el trabajo, miedo a equivocarte, nudo en el estómago, palpitaciones, tensión muscular, insomnio, irritabilidad y malestar intenso antes de empezar la semana o de abrir el correo.

¿Qué diferencia hay entre estrés laboral y ansiedad laboral?

El estrés laboral es sobre todo sensación de exceso de carga. La ansiedad laboral se alimenta del miedo: a fallar, a ser juzgado, a lo que pueda pasar. A menudo aparecen juntos.

¿Qué hago si tengo ansiedad por el trabajo?

Nombra lo que sientes, pon límites concretos a tu disponibilidad, baja la activación del cuerpo con pausas y respiración lenta y, si se mantiene, busca ayuda profesional para entender qué se activa por dentro.

¿Puedo pedir la baja por ansiedad laboral?

Esa valoración corresponde a tu médico de atención primaria. Si la ansiedad afecta a tu salud o a tu capacidad de trabajar, coméntaselo.

Este artículo es informativo y no sustituye una consulta psicológica.

Escrito por Claudia Pascual, psicóloga general sanitaria (colegiada M-38404) y psicoterapeuta integrativa-relacional en Madrid. Publicado el 16 oct 2026.